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sábado, 20 de octubre de 2012

Pilar Roldán, la ‘mosquetera’ que inició el éxito femenil



Quienes han seguido con frecuencia el deporte mexicano, habrán notado que en la última década las mujeres son quienes dan la cara, en especial en los Juegos Olímpicos. Como todo en este universo, siempre hay un comienzo.

El derrotero triunfal de las mujeres mexicanas empezó en 1968 con una muchacha que se convirtió en la primera medallista olímpica de la historia: Pilar Roldán.

María del Pilar Roldán Tapia bien pudo ser tenista, ya que sus padres se dedicaron al deporte blanco. Su papá, Ángel Roldán, incluso fue miembro del equipo Copa Davis de 1934. De hecho, empezó la práctica del tenis a temprana edad.

Sin embargo, un libro cambió el rumbo de la pequeña deportista. Los tres mosqueteros, de Alejandro Dumas, acercó a Pilar al deporte de las espadas: la esgrima. Se hizo tan aficionada a esta disciplina que dejó de lado el tenis y se fue al sendero de los espadachines.

Como especialista en florete, Roldán empezó a sumar éxitos. Incluso se dio la feliz coincidencia de que ella y sus padres representaron al país en unos Juegos Panamericanos, la segunda edición realizada en México 1955. Pilar y su padre Ángel compitieron en esgrima (la hija convenció al papá de cambiar las raquetas por espadas); su madre, María Tapia, se mantuvo en el tenis.

La cumbre para María del Pilar llegó en los Juegos Olímpicos de 1968. Las competencias empezaron el 19 de octubre en la sala de armas ‘Fernando Montes de Oca’. La esgrimista superó la primera ronda.

Al siguiente día, disputó la fase final que era en formato round robin o todas contra todas. La mexicana enfrentó a las soviética Elena Novikova-Belova y Galina Gorokhova; a la húngara Ildiko Rejito; la francesa Brigitte Gapais, y la sueca Kerstin Palm.

Pilar perdió los dos primeros duelos. Sin embargo, ganó los siguientes tres para quedarse con la medalla de plata. Sólo la superó Novikova-Belova, quien con récord de 4-1, se adjudicó el oro. Ildiko Rejito fue tercera con foja de 3-2, igual que Roldán, aunque recibió 16 toques del florete por 14 de la mexicana.

Así fue como Pilar Roldán se convirtió en la primera mexicana en ganar una medalla olímpica en la historia. Le siguió la nadadora María Teresa Ramírez, quien fue bronce en los 800 metros de la natación de México 68. Por el factor del calendario, Roldán subió al podio antes.

Hubo que esperar 32 años para que otra mujer lograra una presea olímpica. Soraya Jiménez, en levantamiento de pesas, categoría 53-58 kilos, se colgó el metal dorado en Sydney 2000. Desde entonces, las mujeres siempre se han subido a los podios olímpicos.

Continuaron la seguidilla triunfal Ana Guevara (plata en 400 metros planos del atletismo, Atenas 2004); Belem Guerrero (plata en prueba por puntos del ciclismo de pista, Atenas 2004); Iridia Salazar (bronce en categoría 49-57 kilos del taekwondo, Atenas 2004); Paola Espinosa y Tatiana Ortiz (bronce en plataforma sincronizada 10 metros de los clavados, Beijing 2008).

María del Rosario Espinoza (oro y bronce en más 67 kilos del taekwondo en Beijing 2008 y Londres 2012, respectivamente); Paola Espinosa y Alejandra Orozco (plata en plataforma sincronizada 10 metros de clavados, Londres 2012); Aída Román (plata en tiro con arco individual, Londres 2012); Mariana Avitia (bronce en tiro con arco individual, Londres 2012); y Laura Sánchez (trampolín individual tres metros de clavados, Londres 2012).

Ese ha sido el camino exitoso de las mujeres deportistas de México en Juegos Olímpicos. Dicho sendero fue inaugurado en 1968 por la ‘mosquetera’ Pilar Roldán.

Hasta la próxima.