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sábado, 8 de septiembre de 2012

Pesadilla en el ‘Teatro de los Sueños’




Emergió en 2010 como un crack. Rápidamente se convirtió en el referente ofensivo de Chivas, el cual tuvo una racha de ocho victorias consecutivas en el Bicentenario 2010. Se ganó un lugar en la Selección mexicana de fútbol que participó en el Mundial de Sudáfrica, donde anotó dos goles. De forma sorpresiva, fichó con el prestigioso Manchester United inglés.

Ya en Inglaterra, tuvo una primera temporada de ensueño. Anotó 20 goles entre Liga Premier, FA Cup, League Cup, UEFA Champions League y FA Community Shield, en 45 partidos. Convirtió dianas con varias partes del cuerpo (sólo le faltó hacerlo con el trasero y la ingle). Fue campeón de liga, y llegó a la final europea. Todo maravilloso.

Pero vino la segunda campaña. Disputó 36 juegos con sólo 12 tantos. Además, fue banqueado por el ascendente inglés Danny Welbeck. Y ahora, en este arranque del periodo 2012-13, el panorama está aún más cuesta arriba con la llegada de Robin van Persie, de los Países Bajos (Holanda, pues).

Esa es la realidad de Javier Hernández. Pasó de la gloria a la desgracia en sólo dos años. ¿Qué le pasó? Según el técnico del United, Sir Alex Ferguson, el poco descanso en el verano de 2011 fue responsable del reducido fondo físico del ‘Chicharito’, quien se volvió frecuente inquilino de la lista de lesionados.

Y con esa condición de ‘futbolista de cristal’, el nivel de juego de Hernández fue a la baja. ¿Qué podía hacer ‘Fergie’? Simple. Buscar a los jugadores que sí estén enteros y en mejor forma futbolística para sacar adelante a su equipo, la principal prioridad en ese club.

Mientras, Javier pasa por el peor momento en su carrera. Chelsea ya preguntó por él, pero Man. United descartó cederlo. En el seno de los Red Devils le piden al mexicano aprender de van Persie y volver a ganarse la confianza de Ferguson. Puede ser tomado como un desafío agonístico. Si quiere ser el mejor, debe ganarles a los futbolistas de alcurnia, empezando con los de su equipo.

‘Chicharito’ no debería escuchar los berrinches salidos de algunos ignorantes en México, quienes le solicitan cambiar a otro club que ‘sí lo valore’, mientras a Sir Alex lo defenestran con calificativos de ‘viejito loco’.

El fútbol, como deporte que es, se rige bajo la premisa de la competencia donde sólo uno es el ganador. Este ideal incluso se encuentra plasmado en la Biblia (ni más ni menos), en Corintios 1, 9:24 que dice: ¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos en verdad corren, pero sólo uno se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis.

Si Javier Hernández pidiera ser enviado a otro equipo con menos perfil a cambio de tener minutos, significaría claudicar ante un reto, a una lucha. Y podría pasarle lo mismo que al atribulado Giovani dos Santos. Ojalá ‘Chicharito’ se mantenga en el United por muchos años y ahí que la fanaticada le grite: “run ‘Little Pea’, run!”

Hasta la próxima.

domingo, 12 de agosto de 2012

Historias olímpicas no tan paralelas




Laura encontró en los clavados una pasión. Kayla lo halló en el judo. Ambas empezaron en sus respectivos deportes desde que eran adolescentes y mostraron talento en ellos. El sueño de una medalla en Juegos Olímpicos se empezaba a construir.

Entonces vinieron dos acontecimientos que cambiaron sus vidas. Laura sin darse cuenta, se enamoró de su propio entrenador, a quien también veía como un padre. Incluso tuvieron aventuras amorosas a pesar de ser ella menor de edad.

Kayla, en cambio, experimentó el infierno en la Tierra. Con apenas 16 años de edad, sufrió abusos sexuales de su propio mentor en el judo. Fue una situación tan traumática que contempló la idea de cortar de tajo con la carrera deportiva, y hasta con su propia vida.

El calvario de Laura comenzó cuando su madre descubrió dibujos donde se hacían referencias al romance entre la joven clavadista y su técnico. Denunció ante la prensa un aparente caso de abuso sexual y estupro, lo cual llevó a un estresante pleito entre madre e hija. El entrenador de Laura fue expulsado de por vida del deporte de alto rendimiento.

Justo cuando todo estaba tenebroso, a Kayla la salvó su novio. Le contó la pesadilla que padecía, y la convenció de hablar. Denunció a su verdugo y éste acabó en la cárcel. La judoka se mudó de casa, al tiempo que cambió de entrenador para retomar con nuevos bríos su carrera deportiva.

Laura tuvo que seguir adelante. Su viejo entrenador y amante aún la dirigía desde la clandestinidad. La clavadista batalló dentro de su país y en giras internacionales para sobresalir. Mientras, su técnico demandó a quienes lo inhabilitaron por difamación. Los tribunales le dieron la razón, por lo que recuperó su anterior estatus. No obstante, lo persigue la mala fama por este lío.

Kayla viajó a los Juegos Olímpicos de Londres 2012. En representación de Estados Unidos, acabó por ganar el título de la categoría femenil menor a 78 kilos para darle a su país el primer oro del judo olímpico de su historia.

A pesar de todas las tribulaciones, Laura se casó con su entrenador ya como mayor de edad. Se mantuvo en un nivel competitivo constante. Fue a Londres 2012 como una veterana con la etiqueta de ‘acabada’. Pero ella y su mentor diseñaron una estrategia que les dio resultados. Contra todo pronóstico, ganó bronce en trampolín de tres metros individual para México

Cada deportista sigue un camino áspero en la búsqueda de la gloria inmortal. Los dioses, como creían en la Grecia antigua, premian a quienes demuestran dedicación y juego limpio en pos de la victoria. El Olimpo sólo está reservado para unos cuantos. Ahora Laura y Kayla se han hecho merecedoras de ese reconocimiento.

Hasta la próxima.

sábado, 21 de julio de 2012

Desmitificando al ‘Reloj’; Federer es igual de bueno en la arcilla




Ahora que el tenista suizo Roger Federer impuso nuevo récord de semanas como número uno mundial con 287 (y contando), es tiempo de poner fin a un mito.

Desde hace años se ha dicho que el jugador helvético es ‘endeble’ en la tierra batida. Ciertamente, tiene más títulos de Grand Slam entre el césped y la cancha dura que en arcilla, pero eso no se debe a una deficiencia.

Hasta antes del torneo olímpico de tenis de Londres 2012, Federer tiene en su carrera profesional, marca de 176 victorias por sólo 53 derrotas en la tierra batida. Incluso lleva más triunfos sobre dicha superficie que en pasto donde acumula 112, aunque hay que precisar que las temporadas de césped son más cortas comparadas con las de arcilla.

De hecho, el ‘Expreso suizo’ cuenta en su haber con cinco finales de Roland Garros, el mayor torneo de tenis del orbe que se disputa en tierra batida. Ahí tiene un título y cuatro subcampeonatos. Son números bastante buenos en comparación con otras leyendas del deporte blanco.

Pete Sampras, por ejemplo, fue un gran tenista, miembro del Salón de la Fama de Newport y con 14 títulos de Grand Slam. Sin embargo, el estadounidense jamás conquistó Roland Garros. Ni siquiera llegó a la final, ya que su mejor resultado fue ser semifinalista en 1996.

Todo ello demuestra que Roger Federer no es ‘torpe’ en arcilla. Se ha creado la idea de que el helvético se ‘debilita’ fuera de las canchas duras y el pasto porque ha perdido con Rafael Nadal. Pero hablar del español es referirse a uno de los mejores arcillistas de la historia, con siete campeonatos (y contando) del Abierto Francés.

Cabe la posibilidad de que si no hubiera existido Nadal, el ‘Reloj’ tendría más conquistas de Roland Garros, ya que su único cetro, el logrado en 2009, se dio porque no se enfrentó en la final con el tenista ibérico, sino al sueco Robin Söderling. Pero, el ‘hubiera no existe’, como se dice comúnmente.

En resumen, Roger Federer juega igual de bien y gana en todas las superficies, a menos que en arcilla se encuentre con el también histórico Rafael Nadal.

Hasta la próxima.

martes, 26 de junio de 2012

¿Por qué es importante votar? (Fábula simpsoniana)




Dejamos por un momento el tema del deporte para tocar el asunto de la democracia y la valía del voto libre y secreto. Como miembros de la sociedad, tenemos el derecho universal de elegir a las personas que guiarán los destinos de nuestra comunidad, ciudad, estado y país.

Ejercer el sufragio libre es una responsabilidad importante que no debe ser soslayada bajo ninguna circunstancia. Al elegir a quién o quienes nos gobernarán, primero hay que conocer a los candidatos y sus propuestas. Una vez que hayamos decidido que opción nos convence, hay que reflejarlo en las urnas.

Abstenerse de votar implica dejar que otros decidan por nosotros y que nuestra voz u opinión pierda validez. Para ejemplo de lo anterior, un pasaje de Los Simpson, el cual se encuentra en el capítulo 32 El sustituto de Lisa.

Se organizaron elecciones para definir al presidente del cuarto grado. La maestra Krabappel nominó como candidato a Martin Prince, el sabelotodo de la clase (y consentido de la profesora). Las gemelas Sherri y Terri postularon a Bart Simpson.

En la época de campañas, el carisma de Bart, combinado con los chistes que contaba, le valieron ganarse la simpatía de prácticamente todo el salón. Cuando se realizó un debate, Martin hizo propuestas pensadas, pero sin garbo. En cambio, Simpson usó un rol más histriónico para arrasar en el encuentro.

Llegó el día de las elecciones. Martin estaba desahuciado, mientras Bart ratificaba tener el apoyo popular. La votación se realizaría durante el recreo. En ese periodo, un Simpson muy seguro de la victoria, obsequió panquecitos a sus compañeros de clase, ‘agradeciéndoles de votar por él’.

Entonces, Bart entró en cuenta que nadie se molestó en ir a las urnas, ni siquiera él. Cuando corrió junto a sus amigos para votar, acabó el recreo y Simpson se frustró. Resultó que sí hubo quienes emitieron sufragios: Martin Prince y su amigo Wendell Borton. Con sólo dos votos, Prince se alzó con un triunfo improbable y se convirtió en presidente de la clase.

La derrota electoral de Bart Simpson no fue provocada por Martin, sino por el abstencionismo, el cual está catalogado como el mayor enemigo de la democracia. De ahí la importancia de tomar con responsabilidad el derecho de ir a sufragar por quien realmente queremos que nos dirija, estando conscientes que puede llevarnos al bienestar común.

Y así como el abstencionismo es una aberración de la democracia, también lo es la compra de sufragios y coartar los mismos hacia un candidato en específico. Lo anterior es equivalente a no ir a votar, porque no se ejerce el sufragio a la opción de preferencia, sino a una imposición.

Recuerda amigo(a) lector(a), cuando en tu comunidad, estado y país haya elecciones, no olvides informarte, crear un juicio, ir a las urnas y votar por el candidato o candidata que más te convenza. El sufragio libre y secreto ratifica nuestra condición de seres racionales.

Hasta la próxima.

sábado, 26 de mayo de 2012

Omnipotente Barcelona… y Guardiola




Una de las eras más gloriosas en la historia del fútbol de clubes ya es historia. Josep Guardiola ha dejado el timón del FC Barcelona, no sin antes ganar otro título.

Nadie pensaba, hace cuatro años, que Pep haría del Barça una máquina de ganar a partir de un balompié excelso. En este ciclo ‘olímpico’ (llegó antes de los Juegos de Beijing 2008 y se va antes de Londres 2012), Guardiola reflejó lo aprendido de uno de sus ‘padres futbolísticos’, Johan Cruyff, en cuanto a practicar el fútbol total.

Pep lo dejó claro desde el principio y así se plasmó en el conjunto blaugrana. Gusto por atacar (Josep se tranquiliza si ve el balón en el campo contrario). Solidaridad en funciones de juego, esto es, todos atacan, todos defienden (fútbol total). A partir de lo anterior, le dio preferencia a la posesión del esférico y asociación colectiva bajo el parado táctico de 4-3-3.

A ello se le añade haber mejorado la alimentación del plantel. Hacer concentraciones más cortas, pero igual de exigentes, e impulsar la cantera. Y en este último punto entra un aspecto que podría sonar controvertido, puesto que el FC Barcelona es también una cara visible de Catalunya, región que anhela su independencia de España. El nacionalismo catalán fue un pilar y símbolo de unión dentro de los culés.

Y los resultados de esta sinergia ahí están. Los números son contundentes por el palmarés, marca de ganados, empatados, perdidos y goleo del Barça en la era Guardiola.

Títulos del Barcelona de 2008 a 2012:

2008-09

Copa del Rey

Liga de España

UEFA Champions League


2009-10

Supercopa de España

Supercopa de Europa

Mundial de Clubes de la FIFA

Liga de España


2010-11

Supercopa de España

Liga de España

UEFA Champions League


2011-12

Supercopa de España

Supercopa de Europa

Mundial de Clubes de la FIFA

Copa del Rey


El Barcelona de Guardiola ganó 179 partidos, empató 47 y perdió 21 en 247 duelos en todas las competencias. Anotó 638 goles a favor por 181 en contra.


Fueron cuatro años maravillosos de Pep al frente del cuadro blaugrana donde se sumaron 14 títulos, sin duda la mejor etapa en la historia del club culé. Curiosamente, el primer campeonato de Guardiola como timonel barcelonista fue la Copa del Rey ante el Athletic Club de Bilbao. La conquista decimocuarta también fue este certamen y contra el mismo rival.

El ‘Pep Team’ ya forma parte del pasado. Ahora se ubicará junto a equipos de leyenda en Europa como el Budapest Honved de los ‘magiares mágicos’; el dorado Real Madrid de los años 50 del siglo XX; el hermético, pero efectivo Inter de Milán de los 60; el Ajax impulsor del fútbol total.

La ‘maquinita’ del Bayern Múnich de los 70; el reinado ‘red’ del Liverpool entre los 70 y 80; y el casi perfecto AC Milán de fines de los 80 e inicios de los 90. El Barça del ‘tiki taka’ se une a este selecto club. ¿Cuál es el mejor? Es imposible decirlo, cada uno tuvo su sello con el cual llegó a la gloria.

Y con esa imagen de Josep Guardiola ganador en el Barcelona del vistoso juego, se cierra este capítulo de páginas doradas en la historia del fútbol.

Hasta la próxima.

sábado, 21 de abril de 2012

De la nueva liga mexicana y los empates




En próximos días se dará a conocer el plan de reestructuración de la liga mexicana de fútbol de la Primera División, la cual incluye cambios en el formato de competencia de acuerdo a algunas filtraciones en la prensa.

Según se especula entre los medios de información, el circuito máximo dejaría de ser organizado por la Federación Mexicana de Fútbol (FMF o Femexfut) para ser independiente, tal como sucede en la Liga Premier inglesa o la Liga Española. Los torneos cortos se mantendrían, igual el descenso por cocientes y la cantidad de equipos de Primera con 18.

La innovación aparente es el regreso del torneo de copa (la Copa México) donde clubes de Primera División y la Liga de Ascenso se enfrenten hasta sacar al mejor equipo del país. Sin embargo, se filtró información de que no sería uno sino dos torneos coperos y en los cuales no intervendrían los equipos que compiten en Concacaf y Copa Libertadores, así como el conjunto que descendió a la categoría de plata.

Lo que sí se sabe es que la Femexfut ha consultado a la FIFA (y suponemos lo hará a su vez con la International Board) la propuesta de no dar puntos a los equipos que empaten a cero. Y para alentar la producción de goles, si hay empates a un gol, se otorga un punto; si hay un 2-2, 3-3 y de ahí en adelante, reciben los contendientes dos unidades.

Las ideas sobre la reestructuración de la liga guardan en algunos puntos similitud con lo que planteamos en este espacio hace cerca de dos años. Lo único que no contemplamos fue una hipotética resurrección de la Copa México, pero de ser real la propuesta filtrada acerca de los dos torneos coperos al año, sería descabellado.

Una postura más coherente para la Copa México sería la siguiente:

Un solo torneo y no dos (si en la liga de Primera División y la Liga de Ascenso hay temporadas largas)

Duración de la Copa: De agosto a diciembre, siempre a visita recíproca.

Formato: El tradicional de eliminación directa (nocaut). Se disputaría en seis rondas. Es necesario que la Liga de Ascenso suba a 18 equipos para tener la misma cantidad que los de Primera y juntos cuenten con 36.

Consideración: En las tres primeras rondas jugarían todos los clubes de la categoría de plata y 14 del máximo circuito (32 en total). Quedarían al final cuatro, los cuales se unirán en la ronda de cuartos de final a otros cuatro que no intervinieron antes por participar en la Liga de Campeones de Concacaf, cuya fase de grupos acaba en octubre.

Partidos: Los juegos se disputarían a visita recíproca entre semana. Sólo la final se realizaría en fines de semana. Los goles de visitante se usarían como criterio de desempate.

Premios: Además de un bono económico por ganar la Copa México, campeón y subcampeón avanzarían a la ‘Concachampions’ de la siguiente temporada.

En resumen:

RONDA 1: Compiten 32 equipos, 14 de Primera División y 18 de Liga de Ascenso. Se realiza en agosto.
RONDA 2: Están 16, y juegan en septiembre.
RONDA 3: Quedan ocho clubes, de los cuales finalizan cuatro en octubre.
CUARTOS DE FINAL: Se unen los que jugaron o juegan ‘Concachampions’ para noviembre.
SEMIFINALES: Cuatro alcanzan la antesala entre noviembre y diciembre.
FINAL: Los finalistas juegan a visita recíproca en diciembre.


Bien planeado, comercializado de forma adecuada y difundido al mismo nivel que la Primera División, la Copa México se convertiría prácticamente en un torneo corto que se celebra en el segundo semestre de un año. Contando la fase final del torneo largo que se disputaría entre abril y mayo, habría dos liguillas en un año futbolístico que seguirían el estatus existente.

De los empates, en este mismo espacio ya habíamos propuesto que en torneos de round robin la victoria valga cuatro unidades en vez de tres; si se da una igualada, irse a tiros de penal para sacar al ganador, pero ese triunfador sólo obtiene un punto; perder en tiempo regular o desde las 12 yardas (11 metros) no da unidades.

Otra alternativa es que, haya igualada o no, si alguno de los dos equipos o ambos anota tres goles o más en un juego, que reciba un punto adicional. No está de más incentivar las anotaciones abundantes.

Esperamos que los miembros de Femexfut analicen estas sugerencias y tomen las mejores decisiones para la nueva liga.

Hasta la próxima.

sábado, 31 de marzo de 2012

La fiesta brava. ¿Prohibirla o no?



En los últimos tiempos ha cobrado fuerza en el mundo occidental el movimiento que se opone a la realización de las corridas de toros. Un punto álgido lo tuvo en julio del 2010 cuando el Parlamento de Cataluña, región autonómica de España, prohibió esta actividad a partir de 2012.

Ahora las fuerzas se han concentrado en México, donde avanza una iniciativa de ley en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (el Parlamento de la capital mexicana) que busca abolir las corridas. La polémica está más que puesta con los desencuentros entre los taurinos que defienden la fiesta y los antitaurinos que se escudan en el ecologismo.

Y mientras la animadversión entre los grupos antagónicos sube a niveles alarmantes, que en cualquier momento podría desatar una irracional violencia con desenlaces funestos (y que ojalá no suceda), hay que conocer a fondo los argumentos de cada bando.

La tauromaquia es una actividad milenaria cuyos orígenes se encuentran en la antigua Creta, durante la Edad de Bronce. Desde entonces, el hombre ha lidiado al toro, hasta llegar a su modalidad actual, la cual se estableció en España (a donde llegó influencia griega) en el siglo XII.

En la fiesta brava, un hombre o mujer a pie o a caballo, enfrenta al astado siguiendo una serie de patrones que forman parte de este espectáculo. Se engloba el simbolismo religioso al duelo a muerte que sostiene el animal racional contra el irracional.

Inicialmente, el torero únicamente enfrenta al toro con el capote, una tela larga con la cual esquiva las embestidas del astado. Posteriormente, entra un picador a caballo a darle un puyazo al animal irracional.

A mucha gente, incluidos varios taurinos, no les gusta este protocolo que, sin embargo, es necesario por una sencilla razón que puede parecer ilógica: evitar que le dé un paro cardiaco al toro. (Si hay dudas, se puede preguntar a los doctores el porqué a veces les pinchan los dedos de las manos hasta causar un sangrado a las personas con problemas de corazón o presión.)

Después de los picadores, viene la suerte de banderillas. Las banderillas son unos palos adornados que se clavan en el lomo del toro y los cuales, irremediablemente, también le causan sangrado por sus pequeños ganchos. El torero o una persona de su cuadrilla (equipo) especializado se encarga de colocarlas en el astado.

Por último, el torero vuelve a enfrentar al animal irracional usando otra tela más chica llamada muleta. Su actuación termina con la suerte suprema, donde usa una espada denominada estoque y con la cual le da muerte al toro.

El juez de plaza y el público juzga la demostración del torero por su variedad en el manejo del capote, banderillas (si las clavo él) y muleta, así como efectividad en hacer la estocada. Si cumple con las expectativas, puede recibir desde una oreja del astado, hasta las dos y el rabo.

Ciertamente el enfrentamiento del torero con el toro usando el capote y la muleta es un momento esperado y espectacular, por la asociación que se logra hacer. Pero también es verdad que a muchos taurinos les encanta más la suerte suprema donde el toro generalmente acaba muerto. Una situación injusta y cruel a todas luces.

Con esas características, el toreo se acentuó en España, el sur de Francia y en varios países de Hispanoamérica, hasta volverse una tradición folclórica. En Portugal adquirió un aparente carácter de incruento donde al astado se le realiza la lidia, pero no se le mata. Sin embargo, fuera de la plaza se acaba con su vida de forma tortuosa.

¿Cuál es el problema? La fiesta de los toros es vista por los ecologistas antitaurinos como una forma de maltrato animal, un acto de tortura que sirve de divertimiento, además de ser un evento anacrónico. Los taurinos alegan en su defensa que es una manifestación cultural con varios siglos de existencia y mucha gente vive de ella.

La tauromaquia, como todo, tiene sus puntos buenos y malos. Lo realmente interesante de la lidia es cuando se da la ya comentada asociación torero-toro con el capote y muleta. Lo malo es que sí se le causa un daño al animal irracional (banderillas) y se le mata (estocada), a menos que concedan indulto en reconocimiento a la bravura del toro.

Ése es el meollo del asunto. El tema se ha puesto prolijo por las posturas risibles de taurinos y antitaurinos. Los primeros, conservadores y también morbosos para ver sangre, quieren su espectáculo intacto antes de seguir el camino portugués. Los segundos, esquizofrénicos en su afán de suprimir las corridas, han exagerado la realidad del entorno que rodea a los toros y enseñan un panorama fantasioso.

Particularmente no estamos de acuerdo con las prohibiciones de cualquier tipo actividad. Hacerlo coarta las libertades y atenta contra las garantías individuales de las personas, además, propicia en las personas ese ánimo de desafiar las reglas establecidas y entrar a la clandestinidad.

Sin embargo, en este caso tan espinoso como es la fiesta brava está de por medio la vida de un animal o dos (hay toreros que han muerto por las cornadas).

Si se diera el caso de ser abolida la fiesta brava, dudamos mucho de su duración. Antes otras actividades como los Juegos Olímpicos, el boxeo o el fútbol fueron prohibidos por siglos, acusados de ser eventos satánicos y actos de barbarie. El veto a estos tres acontecimientos se levantó en el siglo XIX y actualmente se desarrollan sin problema.

No obstante, el boxeo y el fútbol fueron condicionados a reformarse para que los volvieran a incluir en la sociedad moderna. La tauromaquia española, francesa e hispanoamericana ha reflejado una postura reacia al cambio, desdeñando la posibilidad de pasar al lado incruento como ya hacen en suelo lusitano.

Es posible que la abolición no represente un completo golpe de muerte a las corridas. Pudiera beneficiarlas a largo plazo si los taurinos dejan de lado la soberbia y le quitan a la fiesta los elementos en los cuales el astado es lastimado (excepto el puyazo del picador, por razones ya explicadas).

Ver en la prohibición la oportunidad de evolucionar y ser mejor, es un paso que debe considerarse.

Hasta la próxima.